En este lugar
la luz está tibia
y dibuja anaranjados contornos
de farolas, mesas y sillas.
La música es tan suave
que se puede flotar en ella
sin ninguna prisa.
Este lugar
es el típico bar de película.
En una esquina una mujer
se sienta en una de las mesas
apartada, sola, silenciosa
con una copa, boli y papel.
Su mirada misteriosa
miestra atisbos de dolor,
su boca, pequeña y roja
está desnutrida de amor.
No pasa desapercibida
aunque sea esa su intención
su tristeza indescifrable
impone indomable atracción.
Todo el que entra la mira,
y el que está,
ya la analizó
imaginándo quién es
a qué sabe su sonrisa
y el tono de su voz.
Ya sabrán a quién me refiero
a aquella sentada a lo lejos
pensativa y sin estilo.
Una de esas mujeres
a las que diría Grandinetti
"Me importa un pito".
Pero carecemos de galanes
a estas alturas del mundo
y la escasa poesía
hace tiempo que no sale,
se habrá cansado de buscar
pedacitos de cielo y ecos mudos.
Aunque la luz siga tibia
y pueda flotar en la música
sin ninguna prisa
sigo sentada en esta esquina
apartada, sola, silenciosa
con una copa, boli y papel
sentada en el mismo sitio.
Ojalá apareciera Grandinetti
y me dijera
"Me importa un pito".
Bar "Vía libre"
Estación de tren de Zamora
26-10-07
Videos (por orden de aparición):
fragmentos de
"El lado oscuro del corazón 2" y
"El lado oscuro del corazón"
de Eliseo Subiela